Descubre nuestro Viñedo Regenerativo
Donde cada planta se convierte en una historia de adaptación y cuidado a la Tierra

Un paso más allá de lo ecológico
Fundamentos del Viñedo Regenerativo
Todos nuestros vinos proceden del viñedo Ecológico familiar, desde hace 4 Generaciones.
La agricultura regenerativa entiende el suelo no cómo a un simple sustrato con nitrógeno, carbono, etc, si no como a un ecosistema vivo, por lo que va más allá de conservarlo: busca enriquecerlo, restaurar su vitalidad y fomentar su biodiversidad. A través de prácticas que restauran el ecosistema, la agricultura regenerativa no solo extrae valor del suelo, sino que lo regenera, lo renueva y le devuelve la vida.
En un mundo donde los suelos productivos se degradan rápidamente, la agricultura regenerativa marca una diferencia esencial. Esta filosofía cuida el equilibrio natural, fomenta la retención de agua, mejora la biodiversidad y aumenta exponencialmente la captura de carbono atmosférico, lo que contribuye a un medio ambiente más sano para humanos, animales y plantas y es una medida directa que revierte el cambio climático.
Este estilo de Agricultura contribuye a un Medio Ambiente más sano para todos y es una medida directa que revierte el cambio climático.
Uva de mayor complejidad y riqueza
El Terreno pobre y la Calidad de la Uva
Cuanto más pobre es el terreno, mayor personalidad y calidad de la uva
Las plantas de la vid son conocidas por su maravillosa capacidad de adaptación a su entorno, propiedad que habilita que haya alrededor de 1.000 variedades de uva en el mundo, todas procedentes de la misma planta original.
Nuestro terreno es muy pobre, por lo que más se tiene que adaptar la planta al terreno, (a tierra más pobre, más se tiene que adaptar) más personalidad adquiere, y más se diferencia de esa variedad que se plantó originariamente. Por lo que cuanto más años, y más pobre es el terreno, mayor personalidad y calidad van adquiriendo esos frutos, enriqueciendo cada botella con un sabor inigualable.


Nuestras Prácticas Regenerativas
- No arar: Al evitar el arado, protegemos la estructura del suelo y sus microorganismos. Esto permite que la vida en el suelo se mantenga en equilibrio y refuerza su capacidad para retener nutrientes y agua.
- Cubierta vegetal: Fomentamos una cubierta vegetal natural, que protege la superficie del suelo, ayuda a conservar la humedad y mejora la biodiversidad. Las plantas que crecen entre las vides no solo previenen la erosión, sino que nutren el suelo, generando un ecosistema más sano y balanceado.
- Abonado con estiércol de ganadería ecológica: En lugar de fertilizantes industriales, utilizamos estiércol procedente de ganaderías ecológicas locales, un recurso que enriquece el suelo de manera natural aumentando su contenido de materia orgánica, sin productos sintéticos.
- Control natural de plagas: Promovemos el equilibrio natural del ecosistema del viñedo con métodos respetuosos con el entorno, en lugar de recurrir a insecticidas. Hemos implementado hoteles de insectos y cajas nido para aves insectívoras, que proporcionan refugio a especies autóctonas que ayudan a controlar las plagas dañinas para la planta de forma natural.
- Prohibición de herbicidas e insecticidas: En nuestro viñedo, hemos optado por no utilizar herbicidas ni insecticidas sintéticos, lo que ayuda a preservar la salud del suelo y la fauna local, fomentando la biodiversidad.
Cada práctica está pensada para regenerar el ecosistema y promover la salud del suelo y las plantas de manera natural.